ARTIGIANI IN PESCHERIA A RIALTO – VENEZIA

Gli artigiani di una volta come quelli di oggi portano avanti un’arte antica quanto interessante e curiosa.

Eccola questa perla di bellezza dai colori veneziani in pescheria a Rialto Venezia il 4 settembre 2016.

Noi arrotini lo eravamo in passato lo siamo anche oggi.

Il lavoro oggi è anche divulgazione della nostra storia e cultura …raccolta nei libri resiani e non solo, nei rapporti istituzionali, scolastici e associativi (con collaborazioni e gruppi di studio internazionali).

Grazie alla tenacia di veri uomini quali Luigi Quaglia e Giovanni Negro, sostenuti dai numerosi soci, siamo riusciti a proporci a Venezia in diverse iniziative:

culturali spicca quella con il liceo Artistico Guggenheim,

lavorativa con Comitato Cittadini Campo Rialto Novo e adiacenze

infine la più importante per i partecipanti è “SU E ZO PER PONTI” per le sportive.

Vista la situazione di prestigio (Regata Storica & Mostra del Cinema) oggi ci presenteremo con qualcosa di nuovo ….VENITECI A TROVARE SIAMO LI AD ASPETTARVI E CONDIVIDERE UN RICORDO …UN’EMOZIONE

GUA

INAUGURAZIONE MOSTRA DI PITTURA: IN MEMORIA DI LUIGI QUAGLIA

locandina luigi quaglia LUIGI QUAGLIA 3  LUIGI QUAGLIA 8  luigi quaglia mostra arrotini (4)  luigi quaglia mostra arrotini (2)  luigi quaglia mostra arrotini (1)  luigi quaglia mostra arrotini (5)  luigi quaglia mostra arrotini (3)  luigi quaglia mostra arrotini (8)  luigi quaglia mostra arrotini (7)  luigi quaglia mostra arrotini (10)  luigi quaglia mostra arrotini (11)  luigi quaglia mostra arrotini (9)  luigi quaglia mostra arrotini (6)  luigi quaglia mostra arrotini (12)  luigi quaglia mostra arrotini (13)  luigi quaglia mostra arrotini (17)  luigi quaglia mostra arrotini (14)  luigi quaglia mostra arrotini (15)  luigi quaglia mostra arrotini (18)  luigi quaglia mostra arrotini (16)  luigi quaglia mostra arrotini (19) luigi quaglia mostra arrotini (20) luigi quaglia mostra arrotini (21) luigi quaglia mostra arrotini (23) luigi quaglia mostra arrotini (22) luigi quaglia mostra arrotini (24) luigi quaglia mostra arrotini (25) luigi quaglia mostra arrotini (26) luigi quaglia mostra arrotini (28) luigi quaglia mostra arrotini (30) luigi quaglia mostra arrotini (29) luigi quaglia mostra arrotini (32) luigi quaglia mostra arrotini (31) luigi quaglia mostra arrotini (33) luigi quaglia mostra arrotini (36) luigi quaglia mostra arrotini (34) luigi quaglia mostra arrotini (37) luigi quaglia mostra arrotini (38) luigi quaglia mostra arrotini (35) luigi quaglia mostra arrotini (41) luigi quaglia mostra arrotini (42)  luigi quaglia mostra arrotini (39)  luigi quaglia mostra arrotini (44)  luigi quaglia mostra arrotini (43)  luigi quaglia mostra arrotini (40)  luigi quaglia mostra arrotini (46)  luigi quaglia mostra arrotini (45)  luigi quaglia mostra arrotini (27)  LUIGI QUAGLIA 8             LUIGI QUAGLIA 3

Sicuramente l’inaugurazione della mostra si e’ svolta con un’armonia serena nel ricordo di Luigi.

Dove tutti a loro modo hanno ricordato Gigi.

Ricordato con parole , pensieri e fotografie di vita, momenti e speranze dello stesso Gigi nel poter realizzare….una conoscenza attiva e formativa per i giovani …….dove lui stesso ha voluto creare questo percorso.

Valter Moznich

El Afilador

Entrañable y deseada la figura del Afilador que de cuando en cuando aparecía con el reclamo de su armónica. Como tantas otras, se quedó en la memoria del tiempo, nostálgica memoria que aún lo recuerda…

Comenzaba a oírse a lo lejos el silbante sonido de la armónica do-re-mi-fa-sol-la-si, si-la-sol-fa-mi-re-do y las vecinas comenzaban a alborotarse mientras soplaban el cisco-carbón de las cocinas “¡Fulana!, ¡Zetana!, ¡Niña!, ¡que se escucha el afilador!” Y al poco, a la par que la silbante melodía de de la armónica iba in crescendo conforme se acercaba, las vecinas y comadres se afanaban en secarse las manos en el delantal para buscar esas tijeras de la costura melladas, o ese cuchillo de cocina cuya hoja se había vuelto roma, o la navajita de rajar las “acitunas” que ya no cortaba, para que el Afilador se las compusiera y dejara como nuevos.

Al poco aparecía el afilador por la esquina de una boca calle, con un babi del color del papel con el que en las tiendas de comestibles te “liaban” los “mandaos”, calzando alpargatas y con la cabeza cubierta con una boina, cargando a cuestas el banco de afilador y con un largo tropel de chiquillos tras de sí, que con las manos en la boca, ahuecadas a modo de una figurada armónica, lo acompañaban simulando con sus voces el sonido de la melodía inconfundible que lo identificaban.

Cuando enfilaba la calle, ya el afilador alternaba su música reclamo con su potente voz de barítono pregonero: “El afilaoooooooor, niñas el “afilaoooooor” , se afila “to” lo que antes cortaba y ahora no corta, navajas, tijeras, cuchillos de mesa y de “pescao” ……niñas que llega el “afilaooooor, cuchillos de matanza, hoces, picos, escardillos, cualquier instrumento de corte… El Afilaooooor..” y de nuevo la armónica.

Entonces las mujeres iban saliendo a las puertas de sus casas y se arremolinaban en torno a él, que depositaba el banco con las ruedas de afilar en el lugar elegido. “a ver si puede usted recomponerme estas tijeras, que tanta faltita me hace para la costura”, o “ mire usted como está el cuchillo de la matanza, ésto no mata ni a una mosca”… y el trabajador ambulante depositaba en el suelo su “banco de afilador”, que era una especie de carrito con una rueda grande que daba movimiento a la redonda piedra de esmeril, base del trabajo de afilado. Esta misma rueda también servía para desplazar de un lugar a otro el bando de trabajo.

La rueda giraba mediante un pedal de tableta a la que el afilador daba movimiento con la pierna derecha y que le daba el impulso necesario para tomar velocidad. Cuando la piedra ya había tomado la velocidad adecuada, el Afilador depositaba en ella, sujetándola con los dedos, la hoja a afilar y producía un sonido similar al rechinar de dientes pero en una intensidad elevada a la novena potencia. Al contacto de la hoja con la piedra de esmeril, brotaban infinidad de chispas de luz (candela), que simulaban fuegos artificiales pero a baja altura.

La chiquillería se alborotaba metiendo las manos bajo el torbellino de luminarias aún a costa de llevarse algún que otro coscorrón y una reprimenda de sus madres. “Chiquillo tú estás loco, quítate de anda, bajuno que te vas a achicharrar”, y ellos hacían siempre el último intento de asir al vuelo alguna que otra de esas doradas chispas que salpicaban por doquier y que tanta ilusión les hacía.
Los cuchillos, tijeras, y otros utensilios afilados por el afilador duraban años. Siempre eran los mismos, afilados una y mil veces. En ocasiones, la hoja mermaba considerablemente por el desgaste del afilado. Pero seguían siendo utilizados.
Un real costaba afilar unas tijeras o un cuchillo de mesa o navaja, y dos reales el cuchillo de la matanza o cualquier otro utensilio del campo.
Cuando ya el utensilio estaba afilado, el Afilador saca un harapiento trapo que tenía colgado del cinturón de su grisáceo babi y con el arma en la mano, cual si de una espada sarracena se tratase, asestaba un tajo al trapo que lo rasgaba sin piedad, prueba indiscutible de que su trabajo se había realizado a la perfección.

El de Afilador era un trabajo ambulante del que el protagonista no era siempre necesariamente de la localidad. A veces pertenecía a otra cercana, y muy de temprano emprendía su recorrido por los pueblos o aldeas cercanas, banco al hombro, para poder recaudar lo necesario para mantener a su familia. Ya lloviera, tronara, o arreciara el calor del verano, él salía cada día por los polvorientos o enfangados caminos a realizar su tarea. Si volvía con el jornal justo para subsistir se daba por satisfecho.

En un principio, el afilador también reparaba paraguas en el tiempo de lluvia, pero este quehacer se fue perdiendo con el tiempo.
Sobre la década de los años 60 del pasado siglo, fue cambiando su banco de afilar por una bicicleta, con la rueda de la cual daba movimiento a la piedra de afilar.

Era una bicicleta provista de una estructura plegable sobre la que se elevaba la rueda trasera, de este modo, el afilador pedaleaba para dar impulso a la rueda de afilar sin que la bicicleta se desplazara. Posteriormente la bicicleta sería cambiada por una motocicleta que servía como correa de transmisión para obtener la misma finalidad.

Hoy en día la bicicleta y la motocicleta se han cambiado por una furgoneta con un altavoz en el techo, que mediante una grabación, simula la melodía y el pregón del Afilador. Las amas de casa siguen saliendo de sus cocinas, ahora vestidas de fuego de vitrocerámica, y cuchillos con el mango de plástico, para que se los afile, y quedan contenta con el trabajo, pero en la historia colectiva de todas sigue estando esa otra melodía y medio de transporte rural, alegría de las comadres al percatarse de su llegada y gozo de los niños tan solo de imaginarse afortunados de asir con sus manos estrellas fugaces.
Publicado por Sabor Añejo Sabor Añejo 2010

fonte http://saboranejo.blogspot.it/2010/01/el-afilador.html


afilador oleo sobre tela Jovita López Veres AFILADOR 1912 VARELA HOJA REVISTA blanco y negro amola tesouras 16461654OFICIOS. AMOLADOR. AFILADOR. KNIFE GRINDER. GRABADO. S.XIX. blanco y negro alonso perez MALAGA AFILADOR 1940 Afilador1 afilador Rueda de afilador

INAUGURAZIONE MOSTRA DI PITTURA IN MEMORIA DELL’ARROTINO LUIGI QUAGLIA

La mostra sarà inaugurata il 30 luglio 2016 alle ore 17:00 presso Centro Visite del Parco – Prato di Resia.  Siete tutti invitati.


SABATO 30 LUGLIO AL CENTRO VISITE DEL PARCO A PRATO DI RESIA
INAUGURAZIONE MOSTRA DI PITTURA IN MEMORIA DELL’ARROTINO LUIGI QUAGLIA

Ente parco naturale delle Prealpi Giulie

Sabato 30 luglio presso il Centro visite del Parco naturale delle Prealpi Giulie di Prato di Resia alle ore 17.00 verrà inaugurata la mostra di pittura organizzata dal C.A.M.A. (Comitato Associativo Monumento all’Arrotino) dedicata a Luigi Quaglia.

L’esposizione vuole essere un omaggio a questa persona, scomparsa alla fine del 2015, che con la propria
creatività ed attività ha rappresentato una figura di spicco nel mondo degli arrotini ed un autentico promotore della cultura resiana.
Nato a Resia il 28 settembre del 1945 iniziò a 12 anni a seguire il nonno arrotino nei lunghi viaggi compiuti con la bicicletta appositamente attrezzata, arrivando fino a Bologna. Successivamente continuò l’attività con suo padre.
Durante la giovinezza scoprì in sé una vena artistica che nel corso della vita lo portò a dedicarsi alla pittura ed anche all’insolito mestiere di fotografo di spiaggia.
La sua inventiva lo aiutò anche nella vita lavorativa dove si dedicò per lunghi anni all’attività di agente di
commercio per alcuni marchi fra i più noti nel mondo delle calzature.
Sposatosi a 30 anni rientrò a Stolvizza con la moglie ed i due figli per poi trasferirsi ancora una volta a Monigo di Treviso dove nel 1992 riprese l’attività di arrotino ambulante alla quale era sempre rimasto legato.
Una volta in pensione si dedicò attivamente alla promozione della sua terra, mettendosi a disposizione di tutti quelli che richiedevano una mano, anche pratica, per la valorizzazione del territorio e la visibilità del mestiere dell’arrotino.
Persona aperta, solare e di larghe vedute si impegnò sempre nella ricerca di unire le persone in quanto riteneva importante che solo attraverso il dialogo e lo scambio potessero emergere le energie positive presenti in ognuno di noi e fondamentali per il progresso sociale e culturale del territorio.
La mostra, realizzata grazie all’impegno di Giovanni Negro che ha voluto mantenere una promessa fatta a Luigi prima della sua scomparsa, vuole essere un omaggio a questa persona che ne è stato, proprio l’anno scorso, il promotore, convinto della necessità di dare spazio all’arte proprio in un territorio come quello della Val Resia ricco di cultura e natura.
L’esposizione si compone di 19 opere, 6 delle quali di grandi dimensioni, elaborate proprio a Stolvizza di Resia da quattro artisti (Stefano Ornella, Concepcion Garcia, Elisabetta Zanotto, Citron Carlo) durante la festa dell’Arrotino del 2015.
Ognuno di loro ha interpretato con stili diversi e personali il tema della figura dell’arrotino con risultati di forte impatto cromatico ed emozionale.

La mostra rappresenta pertanto un’occasione particolare per la sua peculiarità, assolutamente da non perdere.

Resterà aperta ogni giorno dall’inaugurazione a domenica 21 agosto con orario 9.00 – 13.00 e 14.00 – 17.00,

prolungato alle 18.00 il sabato e la domenica.

FONTE: ENTE PARCO NATURALE DELLE PREALPI GIULIE
Piazza del Tiglio, 3
33010 RESIA (UD)
Tel. 0433-53534
Fax 0433-53129
info@parcoprealpigiulie.it
www.parcoprealpigiulie.it

Sempre Presente Attivo Palo Quaglia alla 61^ Fiera di Ficarolo (RO)

Il nostro socio Paolo Quaglia  è sempre attivo e generoso, ha esposto  alla 61^ Fiera di Ficarolo (RO) la sua collezione di oggetti su Arrotino Resiano in bella vista bici e krosma dell’arrotino, quadri e stampe ecc.


4 ARROTINO MOSTRA 1 PAOLO QUAGLIA ARTICOLO 9 6 ARTICOLO 5 ARROTINO MOSTRA PAOLO QUAGLIA 4 6 5 9 8 1 3 7 3 PROGRAMMA 7 8 10 2 PROGRAMMA 2 10

Presentazione del libro “Remu Damu – Arrotini a Venezia”

Mercoledì 1 giugno 2016 alle ore 11:00 al Liceo Artistico “M. Guggenheim” presentazione del libro “Remu Damu – Arrotini a Venezia”. Un volume bellissimo che illustra uno splendido e articolatissimo progetto che ha visto protagonisti i ragazzi del Liceo e gli storici arrotini