INAUGURAZIONE MOSTRA DI PITTURA: IN MEMORIA DI LUIGI QUAGLIA

locandina luigi quaglia LUIGI QUAGLIA 3  LUIGI QUAGLIA 8  luigi quaglia mostra arrotini (4)  luigi quaglia mostra arrotini (2)  luigi quaglia mostra arrotini (1)  luigi quaglia mostra arrotini (5)  luigi quaglia mostra arrotini (3)  luigi quaglia mostra arrotini (8)  luigi quaglia mostra arrotini (7)  luigi quaglia mostra arrotini (10)  luigi quaglia mostra arrotini (11)  luigi quaglia mostra arrotini (9)  luigi quaglia mostra arrotini (6)  luigi quaglia mostra arrotini (12)  luigi quaglia mostra arrotini (13)  luigi quaglia mostra arrotini (17)  luigi quaglia mostra arrotini (14)  luigi quaglia mostra arrotini (15)  luigi quaglia mostra arrotini (18)  luigi quaglia mostra arrotini (16)  luigi quaglia mostra arrotini (19) luigi quaglia mostra arrotini (20) luigi quaglia mostra arrotini (21) luigi quaglia mostra arrotini (23) luigi quaglia mostra arrotini (22) luigi quaglia mostra arrotini (24) luigi quaglia mostra arrotini (25) luigi quaglia mostra arrotini (26) luigi quaglia mostra arrotini (28) luigi quaglia mostra arrotini (30) luigi quaglia mostra arrotini (29) luigi quaglia mostra arrotini (32) luigi quaglia mostra arrotini (31) luigi quaglia mostra arrotini (33) luigi quaglia mostra arrotini (36) luigi quaglia mostra arrotini (34) luigi quaglia mostra arrotini (37) luigi quaglia mostra arrotini (38) luigi quaglia mostra arrotini (35) luigi quaglia mostra arrotini (41) luigi quaglia mostra arrotini (42)  luigi quaglia mostra arrotini (39)  luigi quaglia mostra arrotini (44)  luigi quaglia mostra arrotini (43)  luigi quaglia mostra arrotini (40)  luigi quaglia mostra arrotini (46)  luigi quaglia mostra arrotini (45)  luigi quaglia mostra arrotini (27)  LUIGI QUAGLIA 8             LUIGI QUAGLIA 3

Sicuramente l’inaugurazione della mostra si e’ svolta con un’armonia serena nel ricordo di Luigi.

Dove tutti a loro modo hanno ricordato Gigi.

Ricordato con parole , pensieri e fotografie di vita, momenti e speranze dello stesso Gigi nel poter realizzare….una conoscenza attiva e formativa per i giovani …….dove lui stesso ha voluto creare questo percorso.

Valter Moznich

El Afilador

Entrañable y deseada la figura del Afilador que de cuando en cuando aparecía con el reclamo de su armónica. Como tantas otras, se quedó en la memoria del tiempo, nostálgica memoria que aún lo recuerda…

Comenzaba a oírse a lo lejos el silbante sonido de la armónica do-re-mi-fa-sol-la-si, si-la-sol-fa-mi-re-do y las vecinas comenzaban a alborotarse mientras soplaban el cisco-carbón de las cocinas “¡Fulana!, ¡Zetana!, ¡Niña!, ¡que se escucha el afilador!” Y al poco, a la par que la silbante melodía de de la armónica iba in crescendo conforme se acercaba, las vecinas y comadres se afanaban en secarse las manos en el delantal para buscar esas tijeras de la costura melladas, o ese cuchillo de cocina cuya hoja se había vuelto roma, o la navajita de rajar las “acitunas” que ya no cortaba, para que el Afilador se las compusiera y dejara como nuevos.

Al poco aparecía el afilador por la esquina de una boca calle, con un babi del color del papel con el que en las tiendas de comestibles te “liaban” los “mandaos”, calzando alpargatas y con la cabeza cubierta con una boina, cargando a cuestas el banco de afilador y con un largo tropel de chiquillos tras de sí, que con las manos en la boca, ahuecadas a modo de una figurada armónica, lo acompañaban simulando con sus voces el sonido de la melodía inconfundible que lo identificaban.

Cuando enfilaba la calle, ya el afilador alternaba su música reclamo con su potente voz de barítono pregonero: “El afilaoooooooor, niñas el “afilaoooooor” , se afila “to” lo que antes cortaba y ahora no corta, navajas, tijeras, cuchillos de mesa y de “pescao” ……niñas que llega el “afilaooooor, cuchillos de matanza, hoces, picos, escardillos, cualquier instrumento de corte… El Afilaooooor..” y de nuevo la armónica.

Entonces las mujeres iban saliendo a las puertas de sus casas y se arremolinaban en torno a él, que depositaba el banco con las ruedas de afilar en el lugar elegido. “a ver si puede usted recomponerme estas tijeras, que tanta faltita me hace para la costura”, o “ mire usted como está el cuchillo de la matanza, ésto no mata ni a una mosca”… y el trabajador ambulante depositaba en el suelo su “banco de afilador”, que era una especie de carrito con una rueda grande que daba movimiento a la redonda piedra de esmeril, base del trabajo de afilado. Esta misma rueda también servía para desplazar de un lugar a otro el bando de trabajo.

La rueda giraba mediante un pedal de tableta a la que el afilador daba movimiento con la pierna derecha y que le daba el impulso necesario para tomar velocidad. Cuando la piedra ya había tomado la velocidad adecuada, el Afilador depositaba en ella, sujetándola con los dedos, la hoja a afilar y producía un sonido similar al rechinar de dientes pero en una intensidad elevada a la novena potencia. Al contacto de la hoja con la piedra de esmeril, brotaban infinidad de chispas de luz (candela), que simulaban fuegos artificiales pero a baja altura.

La chiquillería se alborotaba metiendo las manos bajo el torbellino de luminarias aún a costa de llevarse algún que otro coscorrón y una reprimenda de sus madres. “Chiquillo tú estás loco, quítate de anda, bajuno que te vas a achicharrar”, y ellos hacían siempre el último intento de asir al vuelo alguna que otra de esas doradas chispas que salpicaban por doquier y que tanta ilusión les hacía.
Los cuchillos, tijeras, y otros utensilios afilados por el afilador duraban años. Siempre eran los mismos, afilados una y mil veces. En ocasiones, la hoja mermaba considerablemente por el desgaste del afilado. Pero seguían siendo utilizados.
Un real costaba afilar unas tijeras o un cuchillo de mesa o navaja, y dos reales el cuchillo de la matanza o cualquier otro utensilio del campo.
Cuando ya el utensilio estaba afilado, el Afilador saca un harapiento trapo que tenía colgado del cinturón de su grisáceo babi y con el arma en la mano, cual si de una espada sarracena se tratase, asestaba un tajo al trapo que lo rasgaba sin piedad, prueba indiscutible de que su trabajo se había realizado a la perfección.

El de Afilador era un trabajo ambulante del que el protagonista no era siempre necesariamente de la localidad. A veces pertenecía a otra cercana, y muy de temprano emprendía su recorrido por los pueblos o aldeas cercanas, banco al hombro, para poder recaudar lo necesario para mantener a su familia. Ya lloviera, tronara, o arreciara el calor del verano, él salía cada día por los polvorientos o enfangados caminos a realizar su tarea. Si volvía con el jornal justo para subsistir se daba por satisfecho.

En un principio, el afilador también reparaba paraguas en el tiempo de lluvia, pero este quehacer se fue perdiendo con el tiempo.
Sobre la década de los años 60 del pasado siglo, fue cambiando su banco de afilar por una bicicleta, con la rueda de la cual daba movimiento a la piedra de afilar.

Era una bicicleta provista de una estructura plegable sobre la que se elevaba la rueda trasera, de este modo, el afilador pedaleaba para dar impulso a la rueda de afilar sin que la bicicleta se desplazara. Posteriormente la bicicleta sería cambiada por una motocicleta que servía como correa de transmisión para obtener la misma finalidad.

Hoy en día la bicicleta y la motocicleta se han cambiado por una furgoneta con un altavoz en el techo, que mediante una grabación, simula la melodía y el pregón del Afilador. Las amas de casa siguen saliendo de sus cocinas, ahora vestidas de fuego de vitrocerámica, y cuchillos con el mango de plástico, para que se los afile, y quedan contenta con el trabajo, pero en la historia colectiva de todas sigue estando esa otra melodía y medio de transporte rural, alegría de las comadres al percatarse de su llegada y gozo de los niños tan solo de imaginarse afortunados de asir con sus manos estrellas fugaces.
Publicado por Sabor Añejo Sabor Añejo 2010

fonte http://saboranejo.blogspot.it/2010/01/el-afilador.html


afilador oleo sobre tela Jovita López Veres Rueda de afilador 16461654OFICIOS. AMOLADOR. AFILADOR. KNIFE GRINDER. GRABADO. S.XIX. MALAGA AFILADOR 1940 amola tesouras AFILADOR 1912 VARELA HOJA REVISTA blanco y negro Afilador1 afilador blanco y negro alonso perez

In viaggio verso Kambresko e Srednje. Domenico e Lino

Arrivati a Kambresko per poi andare a Srednje con Partenza alla mattina con destinazione Kambresko, località della vicina slovenia dove un nostro arrotino si recava a lavorare, e dove c’è una targa a lui dedicata.

Per raggiungere il paese , dobbiamo passare per Uccea, transitando per Sella Carnizza dove ci fermiamo a salutare gli amici del Botton d’Oro, i quali ci chiedono di affilare alcuni utensili, e senza alcun problema, li accontentiamo in cambio di una suonata.

Ripartiamo per Kambresko, passando per Uccea, Saga, raggiungiamo Caporetto e proseguiamo per Rocinj dove Dominik Usbe era sepolto e nel cimitero posiamo una candela e recitiamo una preghiera.

Ci fermiamo poi per il pranzo e subito dopo raggiungiamo, prima Kambresko a salutare l’amica Josica e poi ripartiamo per Srednje dove ci stanno aspettando per l’annuale festa.

Arrivati salutiamo calorosamente chi ci ha invitato e installiamo le nostre biciclette, attirando, come al solito, i nostri estimatori.

Sfortunatamente la pioggia ha fatto da padrona e non abbiamo potuto rimanere a lungo perché eravamo all’aperto.

Verso sera ripartiamo per ritornare a Stolvizza contenti per aver rivisto i nostri amici.

Come al solito appuntamento per il prossimo anno.
Domenico e Lino


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Afiladores Carlos a Leon, SPAGNA

Come promesso agli amici arrotini , siamo passati presso la bottega dell’ affiladores Carlos a Leon per portare i saluti da Resia! Grazie a Domenico Lettig per le indicazioni !

FONTE “per bacco” (id facebook) Prato Di Resia, Friuli-Venezia Giulia, Italy


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